A los 16 (siempre es amor verdadero).
Mi corazón no va a dejar de compartirte su aliento de vida, brillo de prístina inocencia, entre la brisa marina y tu sonrisa bailamos tímidamente, hasta la amanecida mejilla a mejilla, de beso en beso ignorantes al fin de los tiempos. Mi corazón se para, por un segundo explotando de alegría cada que tu risa burlona me acompaña. Y no iba a detenerme para mirarte, hasta que nos saludamos en el pasillo, a través de la gente sabía que no tenía cómo perderme y mis latidos ya no se apartaron ni un solo instante, de tu lado. Haces que me olvide de la ausencia de la ansiedad y sus pesares cuando mi estómago se aprieta por la incertidumbre, del vacío que nos fragmenta y solo con mirarte mi vida se completa.
.jpg)
.jpg)
.jpg)
.jpg)
.jpg)
.jpg)
.jpg)
.jpg)
.jpg)
.jpg)